miércoles, octubre 19, 2005

† .:Pïlls:. †


Cartas suicidas, falaces salidas, en cada pastilla una dosis de ira. Falsas sonrisas, crueles mentiras, con cada pastilla tu engaño se olvida. Profundas heridas, inocencia perdida, en cada pastilla un poquito de vida. En blanco, vacía, locura esparcida, con cada pastilla el dolor se apacigua.

Te siento, te veo, me miras perplejo; con cada pastilla de a poco me alejo. Tú te haces conciente, desesperadamente me ruegas te perdone, ¿ahora te arrepientes? Mortal y letal se ha tornado esperarte y más que imposible es ahora olvidarte. ¿No es algo inútil ahora suplicarme? ¿No es algo tarde para disculparte?

Sueños aplastados, anhelos frustrados, una pastilla que borra el pasado. No viste el efecto que me causaste, no viste los daños que provocaste; otra pastilla que ordena el desastre. Poco a poco todo se me fue de las manos, al final ni tú pudiste controlarlo; la última le pondrá fin a este caos.