domingo, septiembre 04, 2005

† .: Tê ëspêrø :. †


..."Amor, aquí te espero, pues de mi vida eres el consuelo"...

Lo único que me da fuerzas es el saber que algún día vendrás por mí.Tú, la única solución y única verdad. Tú, tan serena, apacible y silenciosa...

Aquella que embiste vestida de tormentas; tranquila, dulce y a la vez violenta.

No me olvides, no olvides llevarme contigo; te seguiré ciegamente por todo camino. Toma mi mano y guíame hacia el fin, no tengas piedad de mí. No compadezcas mi fragilidad, me entrego a tus brazos ya sin pensar. Yo te lo imploro, yo lo deseo, no quiero esperar, simplemente no puedo.

El tiempo sólo me destruye, me deteriora poco a poco; reseca mi piel, nubla mi conciencia y cega mis ojos.

Si tú no vienes, yo iré hasta allí, pues demasiado deseo confundirme en ti. Envolverme en tu encantadora oscuridad, dejar mi efímero cuerpo atrás.Quiero sumergirme en tu soledad, perderme en la niebla y dejar de andar...

Mi cuerpo pesa y mis párpados se cierran, no tengo fuerza para caminar; me dejo caer de rodillas al suelo, pido a gritos que me vengas a salvar. Caigo por completo, me recuesto sobre un mar... de sangre que de a poco me comienza a devorar… y no vienes, y sé que nunca vendrás, quedaré agonizando por toda la eternidad. Ni en vida, ni muerta, o más bien, muerta en vida. Mi cuerpo respira, pero mi alma está ida; no siente, no piensa, ya no ha de volar...