
Sabes que aquí estoy, tú simulas ignorarme, ¿qué esperas obtener pretendiendo no notarme?
Sin vergüenza alguna tapas tus oídos, pero hagas lo que hagas, oirás mis alaridos. Porque vivo en tu mente, dentro de tu inconsciente, no podrás deshacerte de mí tan fácilmente.
No puedes simplemente destrozarme e ignorarme, no puedes aplastarme y alegremente escaparte, porque me encargaré de arrebatarte la cordura, te destruiré y torturaré sin duda alguna. Pagarás con sangre cada instante de locura.
Desgarré mi vida hasta dejarla hecha jirones, y me desviví para cumplir tus ilusiones.
Tú me enfermaste, tú me devastaste, ven y encárgate de lo que ocasionaste. Un huracán de violencia incontrolable, una tormenta que no ha de apaciguarse. Arrasaré y te llevaré a mi tierra de dolor, te arrastraré y adentraré en mi oscuro interior. Te empujaré hacia el abismo donde tú me lanzaste, al infierno en vida al que me enviaste. No saldrás vivo de mis manos, te ahogaré en un profundo mar de sangre.
