
Débiles sueños, encerrados en pequeñas gotas, se suicidan dejándose caer desde lo más alto de una tristeza; las almas que algún día con la luz de su esencia iluminaron la noche, hoy están pintando de gris el sol. Así es como poco a poco se vacían de ilusión los ojos eclipsados de un ser que intentó ver el lado auténtico de la luna y se encontró con cuerpos gemelos buscando -sin éxito- lo mismo que él deseaba hallar.
Fugaces emociones y olvidadas sensaciones son transportadas por la helada sangre que recorre ahora su rostro. Vagos restos de risueña mirada observan con desesperación su alrededor, quizás intentando –vanamente- encontrar una solución.
El espíritu puro, lleno de sueños y paz, ha sido reemplazado por desgracia y frialdad, descubriendo paso a paso sólo superficialidad. Buscando sentido desesperadamente, una ínfima razón de la cual asirse, de la cual poder sujetarse, y así continuar adelante.
Al fin cayendo y estrellándose contra la tierra, experimentando una profunda frustración, se une a aquellas almas atormentadas por la desolación. Un infierno helado, un desierto congelado, morado y repleto de sueños desertados. Sólo arrastrándose entre la vida y la muerte, almas desabridas y cuerpos inertes. ¿Condenados, acaso, por la eternidad? Pobres almas, viviendo contra su propia voluntad…
(( Trabajo en conjunto con Makabre ))
