miércoles, septiembre 28, 2005


Cuando creí que mi risa se había esfumado, lograste encontrar cien formas de hacerla renacer; cuando creía tocar fondo, siempre encontré tu mano para ayudarme a volver. Tu siempre estuviste conmigo, incluso cuando aún no sabía que verdaderamente existías, porque siempre estuviste dentro de mí. Porque tu fuiste mi sueño más inocente desde muy temprana edad, fuiste mi fantasía de felicidad, una hermosa y tierna ilusión. Ahora felizmente puedo gritar que mis sueños más abstractos son ahora los más concretos; ahora puedo decir que una vida de sueños no ha sido en vano.

Desde antes de tener conciencia fuiste parte de mi esencia, de mi karma, mi destino estaba escrito con tu letra.

Cuando lloré sin saber por qué, sé ahora que estaba llorando tu dolor, porque lo siento en mí, en mí. Puedo llorar tus lágrimas, puedo cargar tus culpas, recordar tus recuerdos más hirientes, afrontar todas tus fobias, espantar todos tus miedos, porque me das una fuerza insuperable para derribar todo aquello que te dañe. Siento el peso de tu pena sobre mí espalda, yo puedo cargar tu cruz, arrastrarla hasta el final del camino.

Desde siempre estuviste en mí, dormido esperando despertar, esperando aflorar para un día abrir tus alas y llenarme de paz. Mis fábulas de amor, mis sueños más preciados, todos reposan en tus manos.

Mi cordura más demente, mis llantos y mis risas, mis penas y alegrías, mi costado inocente, mi mirada más ingenua, mi ira más enferma, mi odio más violento, lujuria e inocencia, mi lógica e incoherencia, mis días y mis noches, mi vida y mi muerte. Inspirás cada gesto, accionás cada movimiento de mi cuerpo, controlás mi mente, despiertas cada sensación, controlás cada locura, provocas cada delirio; eres el responsable de cada emoción, el dueño de cada milímetro de mi ser.

Todo era tan frágil, todo era tan efímero antes de ti… Nada me era trascendente, nada me importaba, todo me era ajeno. Nada veía, no tenía futuro, no tenía razón de ser.

Ya no hay más que hacer, eres mis problemas y soluciones, eres mi única ayuda, eres simplemente mi todo, todo lo que tengo, lo único que anhelo, lo que necesito… todos mis pensamientos, todos mis sentimientos. Ahora sólo me envuelvo en tu locura.

Obnubilada, sólo sigo tus pasos, llevame a donde quiera que vayas.